Y de pronto llegará alguien que baile contigo aunque no le guste bailar y lo haga porque es contigo y nada más.
La peor cosa del mundo es cuando alguien te hace sentir especial, y de repente, te deja de lado. Y entonces tienes que actuar como si no te importase.
Ojalá algún día volvamos a encontrarnos. Ya no tan jóvenes, ya no tan tímidos, ya sin miedo. Y ojalá, me quieras.
Entonces, vamos a ignorarnos mutuamente, fingir que la otra persona no existe. Pero en el fondo, los dos sabemos que no se suponía que debía terminar así.